Anal, la primera vez con 17 años….

La verdad que no suelo escribir el título a lo primero, pero esta vez me ha llenado de valor para contaros mi historia, la historia que una chica de 17 años que practicaba sexo anal… pero creo que antes de conocer mi historia deberíais conocer quién soy; soy Paula y seré vuestra nueva amiga, os contaré un poco de todo, sobre mi vida, mis relaciones, las cosas que me hacen sentir bien y no tan bien… Bueno espero no parar de escribir nunca y que tu querido lector no dejes de leerme y de darle rienda suelta a tu imaginación.

 

Retomemos, como decía mi nombre es Paula soy una chica normal, una chica más como diría yo, del montón como dirían otros… ( me describo un poco así puedes imaginarme mejor)  tengo el pelo ni muy corto ni muy largo y siempre de un color diferente, así que esta vez te dejo elegir el color, los ojos celestes y la piel morena, bueno no, mejor bronceada que suena más sexy…

 

Todo empieza cuando pierdo la virginidad, la verdad es que he sido de esas chicas que nunca le ha llamado demasiado el sexo, ni los chicos, he tenido novios porque como dice mi madre soy una chica muy guapa, pero no le he dado mucha importancia, siempre estudiando y perdiendo el tiempo en otras cosas.

 

El último verano de mis 17 años, cuando había perdido la virginidad con Pedro, nuestra relación desde entonces no hacía más que ir a mejor, él se había vuelto mucho más cariñoso, educado, tierno, era todo positivo. En ese entonces estábamos más activos que nunca, uno de los días de verano en la playa esperando a que cayera el sol, siempre nos gustaba quedarnos hasta que se hiciera de noche, no lo he dicho pero soy de Madrid y lamentablemente allí no hay playa…nos quedábamos ahí hasta que anocheciera, besándonos y jugando, como yo decía alargando el día, al llegar al piso,  nos metimos a la ducha y que seamos jóvenes no significa que seamos tontos, todos perdemos la cabeza, besándonos bajo la ducha comenzamos a acariciarnos con el agua y nuestras manos hasta llegar al punto más potente, más calórico, acariciándonos lentamente, hasta que rompimos y comenzarlos hacerlo de pie y en la ducha, él me puso de espaldas y comenzamos a hacerlo, el agua nos golpeaba en el cuerpo mientras él me penetraba una y otra vez lentamente, cambiaba su altitud para que notará como me penetraba y no hacía más que darme más y más placer, no podía girar la cabeza para verle porque por dentro sentía que menoría, me costaba estar de pie y cada vez era más difícil mantener el equilibrio, con una mano me cogió de un hombro y con la otra acariciaba mi clítoris apoyando su  cuerpo con el mío y comenzó a moverse más y más rápido haciéndome recordar ese momento de por vida…. Porque todavía no había acabado ahí, salimos de la ducha mareados y nos dirigimos a la cama sin ni siquiera secarnos, me tumbo boca arriba y se tumbó sobre mí comenzado a besarme y besar mi cuello, bajando lentamente mientras me lamía la piel, me chupaba los pezones y seguía bajando, en ese instante pensé o dios mío que lo haga por favor, sin duda quería que me hiciera sexo oral (En ese entonces lo había practicado muy poco y os lo juro que era una de las cosas que más me gustaba) él lentamente jugaba con mi clítoris y bajaba hasta mi vagina, yo no hacía más que retorcerme en la cama y morderme el labio inferior para intentar suplir ese placer tan intenso, creedme que es más de lo que te puedas imaginar… estaba tan excitada esa noche….  comenzó a morderme el clítoris de una forma muy delicada, quería que me volviera a penetrar, le llamaba y no me hacía caso, él estaba poseído y yo ya no tenía el control más, me dio media vuelta cogiéndome de un brazo y comenzó por mi espalda de forma muy delicada, lamiéndome besándome y tocándome con sus manos cuando llego a mi culo puso su mano debajo de mi vagina elevándome la pelvis y comenzó a chuparme nuevamente el clítoris desplazándose hasta la vagina, os lo aseguro que era increíble la llama que se había desatado… yo no podía más, pensaba que iba a estallar. Él consiguió hacerlo, estallé.

 

Cuando pensé que no podía correrme más, cuando creí que eso es un orgasmo él me enseñó a multiplicarlo, comenzó a rozar la lengua por mi ano mientras me estimulaba con la mano el clítoris y ya no me importaba nada, perdí el control, cambio su lengua por un dedo y mientras con una mano me estimulaba el clítoris con la otra utilizaba su dedo suavemente para hacer que me corriera nueva mente de forma más intensa,  cuando él no aguanto más lo volvimos hacer, me penetro mi vagina, pero esta vez la diferencia es que uno de sus dedos estaba dentro de mi culito…. Mi orgasmo se multiplico y triplico, así que para las chicas que no lo hayan probado, personalmente lo recomiendo, hay que quitarse ese miedo o ese tabú que tenemos todos (porque cuando lo hablé con mis amigas algunas se morían de envidia y otras simplemente lo flipaban)

Cuando el huracán acabo y ya estábamos cenando entre conversación erótica, palabras subidas de tono y salió el ¿te gustaría probarlo?, fue lo único que escuche y en ese momento dije “No sé” pero en verdad no lo sabía de verdad… solo había probado un dedo y si me había gustado, pero todos sabemos que un pene tiene un diámetro mucho mayor y eso me asustaba…Así que le puse una serie de condiciones y esa misma noche buscamos una farmacia para comprar lubricante… imaginarós como fue lo siguiente, no tengo palabras para tal momento tan excitante..Él sabía lo que hacía o así me parecía… Nada más empezar a besar estaba un poco nerviosa, pero después del primer orgasmo se me olvido todo y pude dejarme llevar perdiendo la noción del tiempo. Solos él y yo disfrutando del momento.

Nos comenzamos a besar lentamente, él se puso sobre mi cuerpo y coguiendome las manos comenzó a besarme, bajo por el cuello y siguió bajando moriendome la espalda y los hombros, lamiendo mis pezones, cintura, cadera y otra vez arriba, mis pulsaciones estaban a mil, solo quería dejarme llevar, pero inconsiente mente tenía ese pequeño miedo en mis pensamientos.

Jugando lentamente con mi vagina consiguió que me corriera, la situación había cambiado por completo, había cambiado radicalmente, me centraba en como sus labios rozaban mi clítoris, como su lengua jugaba con mis labios inferiores… Una vez me corrí, él comenzó acercándose a mi boca y penetrándome vaginalmente, me cogió dándome la vuelta y poniéndome sobre él mientras yo me movía sobre él, usando sus mágicos dedos comenzó primero con uno mientras yo me volvía a correr, definitivamente estaba acelerada y sentía todo con mucha más potencia.

En el segundo orgasmo nos miramos y me sentí lista, supe lo que debía hacer, cogí el lubricante que se encontraba en la mesita de noche (al lado de la cama) y de una forma muy delicada me lo apliqué en mi culito y sobre su pene…Ese simple gesto, esa simple sensación me puso aún más cachonda y hizo que se elevaran mis pulsaciones. Él, de forma muy delicada comenzó a penetrarme mientras estimulaba mi clítoris, claramente sólo necesité que entrara el glande para correrme como una reina, ese pequeño movimiento me volvía loca, potenciaba el orgasmo que me producía el clítoris por 1000000.

 

 

Bueno, espero que os hay gustado mi primera experiencia anal.

Yo soy Paula y me podéis encontrar en Paulasex.com

Hasta la próxima!