El buen sexo comienza con la ropa puesta

Sexo vestidos

Sexo vestidos

Según las estadísticas, al 50% de las parejas les gustaría incrementar su satisfacción en la cama.

Marisa de 34 años comenta: ” llevo 8 años casada con mi marido, y muy felizmente casada, pero si he de ser franca, he ido notando un deterioro en nuestra parcela sexual. Nos entendemos bien, estamos muy unidos, los 2 pequeñajos han fortalecido nuestro vínculo. Sin embargo, la sexualidad parece nuestra única parcela en la que nos hemos atascado. No estoy segura de quién tiene la culpa, creo que ambos hemos contribuido. Parecemos resignados a esta vida sexual más bien monótona desde hace 2 o 3 años”.

Empezar a percibir un descenso notorio en la calidad y cantidad de los encuentros sexuales en la pareja nos ponen de preaviso ante una situación que hay que empezar a no descuidar.

La mayoria de los problemas en la pareja no son graves anomalías, sino más bien falta de interés o rutina sexual.

¿ Podemos intervenir para prevenir un mayor deterioro? Sí, es importante conocer cómo hacerlo:

1-Nunca olvides que una buena relación sexual empieza mientras aún llevais la ropa puesta.

Lo que ocurre en nuestra cama depende en gran medida del “brote” que haya  sucedido fuera de ella. El ambiente que estemos generando, unas horas antes del encuentro sexual, o incluso días antes, va a determinar el deseo de encontrarnos.

2- Mírate a ti mismo/a como ser sexual, independientemente de tu pareja.

Cuidarse, sentirse atractivo/a sexualmente, desarrollar tu vertiente sensual, estar despierto a los impulsos, pensar en tu sexualidad durante el día, no como algo aislado y puntual de tu vida que sucede 2 o 3 veces por semana.

3- De que goces tu depende de ti, de que goce el otro depende del otro.

Es decir, que debemos responsabilizarnos de pedir lo que nos gusta, buscar nuestro placer mientras le damos al otro lo que nos pida. Si jugamos al juego de adivinar, es más difícil la plena satisfacción. Además no hay nada más excitante, para la mayoria de las personas, ver a tu pareja en proceso de excitación.

4-Evita la rutina en la cama:

Para ello, podeis intercambiar roles, que en cada encuentro cada uno comience la iniciativa, invitaciones inesperadas, utilizar material erótico de nuestro gusto, etc. La novedad está relacionada con la excitación.

5.- No identifiques coito a acto sexual.

Un encuentro sexual es intercambiar placer sexual, y afectividad por lo tanto,  ni siempre debe haber coito, ni orgasmo obligatoriamente para ser completo, esto os dará más libertad, y no regiros por la regla del “todo” o “nada”.

6- La fantasía compartida es uno de los mejores afrodisíacos que se conocen.

Crear juntos historias que nos gusten y nos hagan vivir nuetra propia aventura íntima.

7- Incorpora el humor a tu vida sexual, juegos, pillerias, picardias, pequeñas  improvisaciones,…

  1. Desde luego que es así, siempre con la ropa puesta.
    Desnudar poco a poco a tu acompañante entre besos y caricias no debe ser algo exclusivo de parejas estables.
    Cuando se trata de una relación con una escort, ella querrá que los preliminares sean la manera más complaciente de llegar a la excitación. Entre besos, caricias, y sobre todo una actitud GFE, poco a poco la ropa irá sobrando. Pero la cara de la acompañante de lujo no sólo será aquello que nos llame la atención, sino todo un conjunto de elementos sensuales.
    Por ejemplo cuidan mucho la lencería, algo que es importante a la hora de iniciar una relación sexual. Es como su tarjeta de presentación personal, donde poco a poco el hombre tendrá el placer de ir quitándola a medida que la pasión vaya subiendo de tono.
    Hasta llegar a estar completamente desnudos debe haber una especie de cortejo sexual, y qué sería de él sin las prendas íntimas y delicadas que tanto aportan en una relación.
    O si no pensemos lo contrario. La frialdad con que se puede cerrar la puerta de una habitación y la brusquedad de ellas al quitarse la ropa sin ningún estilo ni haber rozado antes al amante ocasional.
    Un poco forzado, no?
    http://www.carlamila.es

  2. Que buena redacción Carla, me alegro de leerte y espero poder hacerlo más porque me gustan tus opiniones. Opino como tú, me parece tan frío entrar en una habitación sin conocerse previamente, sin preliminares, ya desnudos y tener sexo. La diferencia con una escort está ahí, en la seducción, el trato GFE sin ninguna duda y la elegancia. Que chicas que entran a una habitación ya desnudas no se llamen escorts por favor, diferenciemos.

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